La justicia porteña concedió un subsidio reparatorio a una trans

Sociedad

Tiene más de 60 años y presentó un amparo por violencia institucional; es la primera vez que se concede este beneficio; recibirá un salario mínimo, vital y móvil.

La justicia porteña hizo lugar a una demanda de reparación iniciada por una mujer trans, que denunciaba la violencia institucional padecida en sus más de 60 años. El juez Víctor Trionfetti ordenó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires pagar mensualmente lo equivalente a un salario mínimo vital y móvil -4716 pesos-, por incumplir con obligaciones convencionales y constitucionales en derechos esenciales como la vida digna.

La mujer que recibirá el salario, recibió la noticia con alegría y nervios: no quiere volverse mediática y prefiere que su nombre no aparezca. Es la primera beneficiaria por un amparo presentado en 2013 frente al Juzgado en lo Contencioso 5, a cargo de Elena Liberatori.

Ese amparo, al que se hizo lugar, fue patrocinado en conjunto por la Mesa Nacional por la Igualdad, la Federación Argentina LGBT y Asociación de Travestis, Transexuales y Transgénero (Attta). La presentación se hizo para cinco mujeres trans de más de 40 que exigieron al Estado una reparación por daños institucionales que sufrieron. Desde que abrió en diciembre de 2014, la Defensoría LGBT de la Ciudad se sumó al patrocinio del reclamo.

“Para nosotras abre el camino para trabajar por una sola ley, donde todas las trans mayores tengan un subsidio, por vivir con el estigma y discriminación desde el Estado durante la dictadura militar, además de leyes y contravenciones que nos criminalizaron después. La democracia tiene todavía una deuda con la población trans y reparar la violencia institucional. Nuestro reclamo fortalece la democracia”, dijo Marcela Romero, presidenta de Attta.

El fallo, tiene en cuenta que la discriminación que esta mujer sufrió “no fue solo laboral, educativa, etc. La actora sufrió y sufre una discriminación existencial. Los ultrajes y estimatizaciones padecidos fueron múltiples continuos y asfixiaron su ser desde siempre. Su derecho a obtener una contención, por vía de la tutela jurisdiccional, es nítido ante la omisión del Estado en permitirle transcurrir el resto de sus años con un mínimo de dignidad”.

El año último se instaló el tema de la reparación a las trans como derecho que nivelaría su situación frente a otros subsidios, por ejemplo, víctimas del terrorismo de Estado. Uno de los proyectos fue presentado por la legisladora porteña María Rachid, y otro, con objetivos similares, fue iniciativa de las organizaciones Abosex (Abogados por los Derechos Sexuales), Alitt (Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual), Futuro Transgenérico y MAL (Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación).

“Sin dudas, la situación de absoluta desprotección, discriminación y violencia de las trans a lo largo de su vida justifica una urgente reparación, se deben implementar políticas públicas para revertir esta situación de este grupo históricamente vulnerado. Esta sentencia, justamente condena al GCBA por esa omisión estatal”, dijo Flavia Massenzio, coordinadora Defensoría LGBT y letrada patrocinante de la acción junto a Mariana Casas.

Romero está orgullosa del fallo, “del trabajo articulado de nuestras organizaciones y logro colectivo, porque este precedente además de representar un verdadero acto de Justicia, es una herramienta en el derecho que exigimos como trans para gozar de una ciudadanía plena”, señaló.

Escrito por Redaccion

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