Hablamos con un dúo de culto: Leo Masliah & Riki Musso

Música, Sociedad

Riki Musso (ex Cuarteto de Nos) y Leo Maslíah (ex libris) presentan en Buenos
Aires el espectáculo que los reuniera en diversos escenarios montevideanos. Audio y video, música y diálogo se conjugan en este recital reclamado durante tanto tiempo por engendros que moran en nudos porteños de redes sociales.

VIERNES 19 Y SÁBADO 20 DE MAYO A LAS 21

Café Vinilo

(Gorriti 3780 – CABA)

Localidades $250. Reservas www.cafevinilo.com.ar

Movidos permanentemente por motivaciones que no tienen mucho que ver con el éxito sino una búsqueda permanente de sonido individual, son músicos inclasificables que en últimos tiempos además estuvieron más que nada dedicados a facetas de conductor radial y técnico de grabación (Musso) o literatura (Masliah), pero que ahora en mayo presentan su espectáculo en Café Vinilo. Una buena excusa para conversar con ellos, entrevistados tan inusuales, irónicos, inquietantes, de humor peculiar y directos como sus composiciones.

 
Lo de Vinilo, ¿sería un recital experimental?

 

Leo: Creo que no, porque aun cuando fuera experimental alguna vez, dejó de serlo al hacer ya en varias funciones en Montevideo los últimos años y una en Buenos Aires el año pasado. Pero igualmente en el inicio tampoco fue más experimental que un concierto del Chaqueño Palavecino o coro del Tabernáculo Mormón. Es un concierto con repertorio combinado de cosas de ambos por separado y cosas hechas en conjunto.

 

Riki: La mayoría de la música experimental no deja ser solamente un experimento donde el oyente debería tener derecho a decir: muy bien, cuando dejen de experimentar muéstrenme la música que hicieron. Es como ir a la farmacia y que en vez de un blíster, te dieran un papel con la fórmula del remedio que fuiste a comprar.

Acá, sin embargo, como Leo señala, es un espectáculo que además de seguir su protocolo científico de autocrítica, también fue testeado en humanos con sólo un pequeño puñado de contraindicaciones.
¿Y qué hitos rescatan de esa “relación de amor mutuo” con Argentina?

 

Leo: Y, como hitos de amor mutuo Uruguay-Argentina estaría Gardel, la Cumparsita… aunque esos más bien son casos de apropiaciones. Podríamos quizá hablar de la dupla Piazzola-Ferrer, aunque ahí el aporte uruguayo no fue tan decisivo: músicas de Piazzola habrían brillado igualmente con letras del poeta medieval chino Li Tai Po o versos anónimos maoríes.

 

Riki: Conozco más casos de amor no correspondido hacia un lado como el otro, quizás por eso de que nadie es profeta en su tierra. Salvo Maslíah, claro, que lo es en la tierra de la maceta del helecho de su propia cocina. O yo mismo, que no soy profeta ni siquiera en tierras extranjeras.
Su música se resiste a encasillamientos. ¿Cómo la definirían ustedes?

 

Leo: Algunas de nuestras músicas coexisten en algunas casillas y otras no. Igual todavía no nació el que diseñe el tablero musical con casillas que vayan más allá de necesidades de comercialización o aprobación de monografías en facultades de musicología.

 

Riki: Generalmente es más fácil decidir en qué casillas no iría.
¿Les molesta el “uruguayismo”?

 

Riki: No. No soy uruguayo. Nací en Tacuarembó como Messi pero de chico me radiqué en Ucraña donde tango, fútbol y candombe garpan más. No sé a Leo cómo le pega el uruguayismo…

 

Leo: No sé qué sería eso. ¿Sería algo como galicismos o anglicismos?

 
Cómo ven a Argentina hoy

 

Leo: Pensaba invertir en Argentina pero después de ver la entrevista de Mirtha Legrand al presidente me arrepentí, no me gusta invertir en un lugar donde el presidente no ve la realidad.

 

Riki: No me gustaría invertir en un país donde el presidente va a lo de Mirtha Legrand. Por eso invierto en Surinam.
¿Qué influencia tuvo la música argentina para ustedes?

 

Leo: Crecí escuchando El Club del Clan, María Elena Walsh, los Wawancó… así como muchas generaciones de argentinos crecieron con cosas de uruguayos como si fueran propias. Como dijo Ayestarán, las fronteras culturales no coinciden con las políticas.

 

Riki: Empecé a hacer música gracias al “Sábado Circulares de Mancera”. Fue la primera vez que vi una batería y guitarras “chatas” que no sabía bien por qué eran así. Era el conjunto beat “Abracadabra” y me compré un disco de ellos que editaron a medias con una banda llamada “La legión” que nadie me supo decir qué pasó con ellos (capaz que era una edición uruguaya y la otra una banda española o algo así).

Y después en los 80 y 90, los discos de Charly antes que los extrterrestres lo abdujeran y dejaran a Palito Ortega en su lugar.

 
¿Van a editar algo?

 

Leo: Discos o dvds puede ser, pero que lo hagamos o no, será indistinto públicamente… Les pediría a medios de prensa que no finjan que las cosas son como eran hasta los 90, cuando músicos sacaban discos y discos se distribuían y alguna gente (fueran millones, miles o 20 o 30 personas) los compraba.
Riki: El soporte físico dejó tener sentido hace varios años. La mayoría no tendría dónde poner un cd para escucharlo. En tiendas, quedan muy pocos equipos de música que traigan reproductor de Cd. Pero traen USB (que incluso es bastante obsoleto). Ya muy pocos usan algo más que el celular para escuchar música. El cambio de soporte va tan rápido que ya casi nadie se baja discos. La música se escucha por streaming (y por ahora). Muy pocos además tienen paciencia para escuchar un disco entero de 40 minutos, entonces no tiene sentido ya ni sacar “discos” sino “temas”.  Por suerte en Uruguay llega todo 20 años después, así que en cualquier momento editamos nuestro primer cassette.

 

 

 

 

 

Escrito por Redaccion

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