Para liberar tensiones, adelgazar y mantenerse en forma se puede caer en una manía que lleva a traspasar los límites que soporta el cuerpo (iStock)

Para liberar tensiones, adelgazar y mantenerse en forma se puede caer en manía que lleva a traspasar límites que soporta el cuerpo

El apetito por lucir figura “fit” lleva a incrementar la intensidad de entrenamientos. Algunos no tienen reparos en someter al cuerpo a rutinas de ejercicios extenuantes durante tiempo prolongado, algo poco indicado por especialistas del ambiente como expertos en materia de ciencia.

Para científicos, quienes siguen estos hábitos no advierten riesgos. Un estudio de la Universidad de Monash, Australia, alertó de que hacer ejercicio intenso por más de dos horas causaría problemas gastrointestinales. Especialistas establecieron al 60% de la capacidad máxima de alguien como límite a partir del que se observan síntomas.

La sobreexigencia se traduce generalmente en cansancio muscular, desgaste mental y lesiones en ligamentos y articulaciones (iStock)

La sobreexigencia se traduce generalmente en cansancio muscular, desgaste mental y lesiones en ligamentos y articulaciones (iStock)

La sobreexigencia se traduce generalmente en cansancio muscular, desgaste mental y lesiones en ligamentos y articulaciones 

Expertos explicaron que efectos específicos están ligados según la modalidad, vigor y extensión de actividad. Y riesgos se elevan notablemente cuando se practica con clima cálido. El trabajo publicado en la revista especializada Alimentary Pharmacology & Therapeutics señaló además que estos daños ocurren “independientemente de cuán en forma está” el individuo.

Entrenarse intensamente hace que el funcionamiento gastrointestinal se vea afectado en procesos como permeabilidad, absorción y endotoxemia (presencia de sustancias tóxicas en sangre). También dañaría células en intestino, provocando problemas digestivos, y también pueden presentarse complicaciones derivadas de filtración a la sangre de toxinas mediante las paredes dañadas del intestino. Síntomas habituales: acidez, hinchazón, eructos, calambres y dolor abdominal, flatulencia, náuseas, diarrea y vómitos.

¿Cómo arribaron a estas conclusiones? Advirtieron lesiones al analizar a adultos que practicaban dos tipos de modalidades: ciclismo y carreras en maratones. Al comparar, encontraron que en términos de incidentes, gravedad y duración, correr causó más problemas intestinales que el ciclismo. Entre 96 y 73 por ciento de competidores de maratón de ultrarresistencia o pruebas de triatlón (con circuitos de más de 160 kilómetros) reportaron síntomas gastrointestinales graves, en comparación con solamente entre 11 y 7 por ciento de corredores de maratón y media maratón.

Hacer demasiado ejercicio provoca también otros riesgos en el funcionamiento del organismo. Por ejemplo, en la salud gástrica (iStock)

Hacer demasiado ejercicio provoca también otros riesgos en el funcionamiento del organismo. Por ejemplo, en la salud gástrica (iStock)

Demasiado ejercicio provoca también otros riesgos en el funcionamiento del organismo. Por ejemplo, en salud gástrica 

Investigadores señalaron también algunos modos de atenuar o eliminar estas consecuencias. Entre las estrategias de protección recomendaron hidratarse en abundancia, evitar antiinflamatorios no esteroideos –irritantes gastrointestinales–, y consumir hidratos de carbono en la actividad.

“Se recomienda una evaluación gastrointestinal completa durante el ejercicio, ya sea por individuos que experimentan síntomas de padecer trastornos intestinales durante el ejercicio, para determinar qué causa el problema o desarrollar estrategias de gestión individualizada”, dijo Ricardo Costa, autor principal de la investigación.