Una periodista decidió no utilizar jabón para higienizarse durante catorce días (Shutterstock)

Una periodista no utilizó jabón para higienizarse por catorce días 

Durante el día, la piel acumula bacterias y aceite, que usualmente se despojan del cuerpo con ayuda de jabones. El jabón, precisamente, es aliado para protegerse de gérmenes y mantener superficie corporal limpia y fresca. Así, normas cotidianas indican tomar baño diariamente o lavarse las manos permanentemente empleando dicho elemento de limpieza. Sin embargo, esto fue cuestionado.

Para la periodista de Men’s Health Concetta Smith, el hábito de lavarse con jabón “crea desequilibrio en piel, causando que el exterior se sienta apretado y seco después de bañarse”. Asegura que esto interrumpe proceso de adaptación de epidermis (capa externa de la piel) al entorno, algo estudiado científicamente por mucho tiempo.

Concetta Smith quiso saber cómo respondería el cuerpo

Concetta Smith quiso saber cómo respondería el cuerpo

Sosteniendo que el cuerpo se acostumbrará a no lavarse con limpiadores, Smith puso en marcha una prueba: prescindió del jabón por completo durante dos semanas para contar luego sus cambios. “Quería ver por mí misma cómo mi piel se ajustaría al cambiar de rutina y dejar de usar jabón”, argumentó la joven.

Y para dar más sustento al experimento, Smith también refirió a palabras de la dermatóloga neoyorquina Dina Anderson, que explicó que a diferencia del jabón, el agua en sí no se unirá a aceites e impurezas que se acumulan en piel y los eliminará por completo.

“Cuando le comenté a mis amigos, se sorprendieron. Tal vez, el verano no sea el mejor momento para no lavarse con jabón. Calor y humedad convierten a uno en un caldo de cultivo perfecto para la suciedad. Pero me pregunté si solo con agua sería suficiente”, comentó. El desafío cobró mayor incógnita por altas temperaturas diarias.

Concluyó que con solo agua caliente las bacterias y aceites de la piel se lavan del mismo modo que utilizando el jabón (iStock)

Concluyó que con solo agua caliente bacterias y aceites de piel se lavan igual que con jabón 

¿Qué sucedió? Tras catorce días duchándose sin ningún limpiador corporal, Smith destacó cuatro conclusiones. Primero, capacidad de adaptarse a baños con agua caliente, aun a pesar de época estival. Contó que en el inicio lo más difícil fue recordar constantemente que no debía usar jabón cuando volvía al hogar “empapada de una masa pegajosa de sudor y protector solar”.

“Me apetecía una ducha fría, pero en lugar de eso accioné el calor, ya que el agua caliente era mi única opción para combatir la suciedad. Después de unos días así comencé a esperar mis duchas llenas de vapor. Y pronto me deleitaba con la atmósfera de sauna que mi baño desarrolló”, relató.

La segunda diferencia fue sentir la piel más sana: “Una semana después, mi piel de una capa seca tuvo resplandor suave y cremoso”. Citando a la especialista Anderson, explicó que jabones deshidratan la dermis al eliminar aceites de la piel, lo que no se produce al bañarse solo con agua. Dijo que su piel era más saludable “sin productos químicos ásperos típicamente encontrados en productos de limpieza”.

Al no emplear el jabón sintió la piel más suave y cremosa, sin productos adicionales (iStock)

Al no usar jabón sintió la piel más suave y cremosa, sin productos adicionales 

Otra derivación -mucho más lógica- fue que ahorró más tiempo y dinero al abandonar productos de aseo adicionales, como cremas hidratantes, lociones y exfoliantes. “No los necesitaba, ya que no me deshacía de aceites naturales con solventes irritantes. Mi piel no requería tanta atención“, apuntó.

Finalmente, refirió al olor que emanó su cuerpo. Salvo por la inseguridad que se le presentó antes de acudir a una entrevista de trabajo, llevó dos semanas sin mayores problemas. “Resulta que bañarse con agua es suficiente para eliminar malos olores. Con todos los aromas y perfumes de limpiadores, descubrí que el jabón no desodoriza realmente. Simplemente añade una suave capa superior de fragancia, que se evapora en pocas horas, de todos modos”, dijo.

“No esperaba ningún cambio en costumbres o calidad de la piel. Pero me sorprendió gratamente los beneficios. Sería algo bueno para a tu piel darle vacaciones de jabón de vez en cuando”, comentó como conclusión.