Un experto de Harvard reveló un nuevo plan dietario de tres fases (iStock)

Experto de Harvard reveló nuevo plan dietario de tres fases 

La atención no debe estar en el famoso conteo de calorías. Tampoco estrictos regímenes que prohíben en demasía y atentan contra la salud. La clave está en otro indicador: células grasas. Este es el punto esencial que comprende un novedoso método del experto de Harvard Medical School David Ludwig, eminencia en la materia que, partiendo de la concepción de que dietas no funcionan, elaboró un plan reinventando reglas de pérdida de peso.

“Por qué siempre tengo hambre”, así denominó al trabajo en su libro donde busca una fórmula diferente para adelgazar. Orientada y enfocada hacia quienes no logran sentirse saciados y no dejan de pensar en comer, la investigación se centró en profundizar en cuatro vertientes: metabolismo, hormonas, peso corporal y bienestar, para identificar cómo alimentos afectan a cada uno de ellos y a partir de ello conocer la alimentación más indicada.

Es determinante elegir correctamente los alimentos (iStock)

Es determinante elegir correctamente alimentos 

“Comer en exceso no te hace engordar, sino que es ese proceso lo que te hace comer de más. Células grasas juegan un papel clave al determinar cuánto peso ganas o pierdes. Dietas bajas en grasa actúan en tu contra, ya que provocan que células grasas se autoabastezcan con más calorías, dejando muy pocas para el resto del cuerpo”, señaló Ludwig. Y agregó: “Estas grasas activan una peligrosa reacción en cadena que te deja siempre con sensación de hambre, asimismo tu metabolismo se hace más lento y, al final, ganas peso, aunque comas menos”.

El programa tiene tres fases. No se promete pérdida de peso inmediata, sino que ofrece progreso saludable. Y resultados se traslucen en aproximadamente “1,5 kilos menos por mes” durante un año de corrido, sin reprimir ganas de comer en ningún momento y sintiéndose “fenomenal”. Combo que luce atractivo y parece funcionar, según ejemplos de pacientes que postea en redes sociales.

Las verduras son fundamentales como para cualquier otra dieta

Verduras son fundamentales como para cualquier otra dieta

El primer paso es superar antojos, siguiendo una especial rutina alimentaria durante dos semanas. Ingesta se compone de alto contenido de grasas (50%), mientras que el resto debe dividirse entre carbohidratos (frutas, legumbres, verduras sin almidón) y proteínas. No se puede consumir derivados de cereales, papas y azúcares añadidos. En cambio, son recomendables frutos secos, lácteos enteros y otros que con planes basados en suprimir calorías serían imposibles.

En la siguiente fase se pretende lo que se llama “reprogramar células grasas”. Ahora es momento de empezar a reducir cantidad de grasa consumida. Bajarla 10% para en su lugar incrementar ingesta de carbohidratos hasta el 35% y continuar con la misma proporción de proteínas. Se pueden añadir arroz integral, avena, quinoa o verdura almidonada (siempre que no sean papas).

“Haciendo esto reentrenarás células adiposas para que tu peso disminuya progresivamente hasta que se estabilice en su nuevo punto óptimo inferior”, explicó el especialista. El proceso tiene tiempo indefinido: puede tardar algunas semanas o extenderse durante meses, ya que dependerá de cada persona y su peso inicial.

La última etapa busca que cada paciente pierda peso permanentemente, identificando necesidades exclusivas del cuerpo e ideando plan específico. Cada plato se compone mayormente de alimentos naturales (tomate, lechugas, pepino, acelgas, todo tipo de verduras) y debe tener alrededor de entre 115 y 170 gramos de proteína. Se incluye además media taza de cereales o verduras con almidón (papas, ajos, judías verdes) hasta tres veces al día.

También vuelven algunos permitidos, como las papas anteriormente mencionadas, arroz blanco o pan, aunque tratando de que todos los cereales sean integrales molidos y conserven la fibra o grano entero.