Según las especulaciones, los perros bebieron, comieron o se bañaron en el río contaminado

Según especulaciones, perros bebieron, comieron o se bañaron en el río contaminado

Perros azules en Bombay, India, despertaron incertidumbre en todo el mundo. La presencia de al menos cinco perros callejeros de la ciudad encendieron la alarma en autoridades locales y organizaciones protectoras de animales. Imágenes se viralizaron intempestivamente. El extraño fenómeno se multiplicó en redes sociales, donde usuarios advirtieron esta rareza cromática como singular. Sin embargo, la explicación sería más oscura.

La razón estaría en el río Kasadi, próximo a la zona industrial de Taloja en el municipio indio de Navi Mumbai. Alrededor de mil fábricas de productos farmacéuticos y alimenticios derraman, vierten, desprenden residuos en el río. La Junta de Control de Contaminación de Maharashtra (MPCB) comprobó que una compañía privada utilizaba colorante azul en productos como detergentes y desechos de ese proceso desembocaron en el río. El área estaba acordonada, pero “cinco o seis perros ingresaron al sitio buscando comida y seguramente así obtuvieron el color azul en su pelaje”, dijo Jayavant Hajare, oficial regional e informó asimismo que pruebas de la Corporación Municipal Navi Mumbai encontraron que el agua es demasiada contaminada para “soportar la vida”.

Los perros bebieron, nadaron o buscaron alimento a la vera del río contaminado. Organizaciones de protección animal de la ciudad amenazaron con presentar una denuncia contra la junta de control local si no actúa contra industrias que vierten contaminación al río. Funcionarios reconocieron tener conocimiento del reclamo: “Permitir descarga de tinte en cualquier cuerpo de agua es ilegal. Tomaremos medidas contra contaminadores, ya que destruyen el medio ambiente”. Líderes activistas de derechos animales creen que la contaminación habría alcanzado no sólo a perros callejeros: pájaros y reptiles también estarían afectados.

La Corporación Municipal Navi Mumbai realizó una prueba de calidad de agua y concluyeron que el tratamiento de desechos era indigno, improcedente. El agua sería “extremadamente peligrosa” para personas. Reportes ambientalistas señalaron que el grado de contaminación alcanzó una escala trece veces superior al límite permitido. Lo que primero fue un misterio colorido de perros con piel azul, ahora habla de efectos de desidia humana.