Adrián Placenti: “‘Despacito’ suena y sonó en todos lados y el Tango no”

Música, Sociedad
Entrevistamos a Adrián Placenti, compositor, arreglador, pianista, director y docente. Presenta su nuevo trabajo junto a su sexteto: Tango Suite, puertas abiertas.
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El pianista, arreglador y compositor de tangos, Adrián Placenti presenta su tercer disco, Tango Suite, puertas abiertas, junto con su sexteto: Mariana Cañardo, violín, Johana Brundo, flauta, Miguel Frasca, bandoneón, Eduardo Barilari, guitarra y Fernando María, bajo.
En este nuevo trabajo, además, incluye un vals en homenaje al fileteado porteño, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y la musicalización, en milonga, de la poesía “Mamma Mamma” del gran poeta del tango Julio Camilloni.
También, hace un abordaje crítico sobre cómo llega el tango al consumidor cultural abrumado frente a la saturación de estrenos, novedades, música, libros, películas en DVD, programas televisivos, infinidad de sitios de Internet y demás yerbas, donde al género del 2 x 4 se le da escaso lugar, aunque no se resigna y busca hacerse oír entre tanto ruido.
¿Qué caminos recorrió el Sexteto hasta el disco Tango Suite Puertas Abiertas”?
El proyecto comienza muchos años atrás para mostrar mis tangos, música actual con mirada propia a pesar de prejucios que cierta gente del mundo del tango aún tiene sobre nuevas manifestaciones. En principios la formación instrumental fue en trio, y luego llegamos al sexteto, que por la elección tímbrica también se sale de estándares del sexteto tanguero al incorporar flauta y bajo eléctrico.
 
¿Es verdad que el tango espera a los más jóvenes?
Absolutamente no. Los jóvenes escuchaban e hicieron que el tango creciera y llegara a su explendor construyendo identidad cultural porteña única en el mundo. Luego, intereses económicos y la realidad política internacional, nos bombardeó con expresiones foráneas y ajenas al punto de alejar a la juventud del mismo. Quizás, y esto es sólo una posible interpretación, la expresión resume en sí misma casi ingenuamente, que al llegar a la madurez, donde el ser humano adquiere independencia en su pensamiento, el porteño rescata del manto del olvido lo que constituyó, como una suerte de memorria colectiva.
Tenés muy amplia formación musical, con influencias de grandes pianistas ¿Existen antinomias entre lo que tocabas y el tango?
No, para nada. Todo lo que hace al cultivo del espíritu, lo enriquece, y la formación musical son aportes que nutren la visión del artista.
Del tango se suele decir que es complicado, y existe algunos prejuicios ¿es así?, ¿es cercano a la melancolía?
Bueno, el porteño es complicado, ¿por qué habríamos de expresarnos sencillamente? En fin, hubo un tango muy marcado por la melancolía es cierto, y un grueso de excelentes letras lo son efectivamente. Pero es nuestro pasado, la inmigración, y por supuesto el amor, misterio cargado de contrarias emociones, los temas que lo nutrieron. No veo en la melancolía un impedimento para nada. La bossa nova es melancólica, pero la melancolía brasilera tiene un costado distinto, simplemente porque es un pueblo distinto.
 
¿Colores musicales de tu infancia?, ¿Quedaron para siempre?
Tango, folklore, música española y clásica. No quedaron para siempre, son parte de mi.

 ¿Cómo ves el actual momento del tango en Argentina?
Tiene diversas aristas. Hay una camada de múiscos, compositores e intérpretes de alto vuelo y nivel musical. El género encontró un camino muy rico. Pero el status quo de la máquina de producción, en lo que a industrias culturales se refiere, no tiene precisamente algún objetivo ligado a la identidad cultural y sus modos de expresión. Y como sociedad no dimos aún ese debate. Creemos ingenuamente que elegimos con libertad la escasa oferta que nos imponen ocultándonos lo que no les interesa. Concretamente,”Despacito” suena y sonó en todos lados y el Tango no. Y esto no es por ningún otro mérito que por poseer el peso dominante de medios masivos de comunicación, convertidos en realidad en generadores de opinión. Nuestra identidad fue borrada por el lugar sociopolítico que nuestro país juega en el mundo. El Tango resiste en manos de estoicos artistas. El supuesto auge del tango-baile,bueno, es casi solamente una nota de color al pasar la adolescencias en ciertos jóvenes, no más que ello.

Escrito por Redaccion

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