Hoy más que nunca, cebados por el mate

Sociedad

Historia del mate

A partir del 2015, el 30 de noviembre se celebra el día nacional del mate para rendir homenaje a la infusión en todo el país. Fecha elegida en conmemoración al nacimiento de Andrés Guacurarí y Artigas, para promover el reconocimiento de nuestras costumbres. ¿Vos cómo lo celebras?

 

Bebida energizante que se bebe en cuatro países

 

Cada mañana la mayoría de los argentinos al levantarse, antes de lavarse la cara, pasan por la cocina, prenden una hornalla y calientan el agua para cebarse unos mates. El mate es la infusión más común en Argentina, y desde 2012 cada 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate, pero no solo en nuestro país se toma, los vecinos uruguayos, paraguayos y brasileros también preparan, cada uno a su manera, un mate ya sea para tomarlo solo o compartir.

Una de las pocas tradiciones que se mantienen después de la colonización es el ritual del mate: los Guaraníes nativos de la tierra, ya cultivaban y bebían esta hoja en infusión. Los guaraníes lo llamaban Káaygua (Caaigua), caá en guaraní no solo significa yerba sino también planta y selva, la letra i es agua y guá recipiente, lo que forma recipiente para el agua de la yerba; asimismo la palabra mate proviene del quechua: el vocablo mati significa calabaza, adoptada por españoles y quedó como lo conocemos hoy.

Los guaraníes fabricaban la bombilla a partir de un vegetal de donde se sacaba la pajita y en su extremo inferior se tejía un cesto con fibras de vegetales o se utilizaba una semilla ahuecada que les servía de filtro: la llamaban Tacuarí; además usaban como pava un cacharro de alfarería denominada como itacuguá, i es agua, tacú caliente y guá recipiente, recipiente para el agua caliente.

Los españoles con el tiempo y viendo a guaraníes aprendieron beneficios de la yerba mate y lentamente promovieron uso y consumo por el Virreinato del Río de La Plata, activando el consumo por sus dependencias. No solo conquistadores se apropiaron de la yerba, otros que suscitaron la producción propia fueron los Jesuitas llevando su propia producción al mundo occidental.

Si bien la utilizaban como mercancía y producto de intercambio, a los europeos no les agradaba mucho el ritual del mate, ya que no entendían que era un momento para socializar, tildando a guaraníes de haraganes, y a pesar de intentos por erradicarlo por suerte esta costumbre no se alteró desde la llegada de invasores españoles y se arraiga y expande por todo el mundo.

Pero no solo en Argentina se consume, como se mencionó anteriormente: países vecinos también lo hacen. En Uruguay, indígenas consiguieron yerba comerciando con guaraníes y hoy si bien no es productor de yerba mate es porcentualmente el país con mayor consumo del mundo: en la Banda Oriental el mate se toma con yerba sin palo en recipiente de boca ancha llamados ‘‘porongos’’ y son hechos generalmente con calabaza. En Paraguay, se bebe tereré con agua fría, y se dice que se llama así por la onomatopeya que producen sorbos, pero no solo ahí se bebe esta infusión fría sino también en el noreste argentino (NEA), departamentos del oriente boliviano, y estados brasileños de Mato Grosso del Sur, Santa Catarina y Paraná. Es tan significativa esta bebida en Paraguay que fue declarada bebida oficial y es Patrimonio Cultural y tiene su día festivo el último sábado de febrero. En Brasil, también se usa yerba sin palo, ya que viene arraigado de la cultura portuguesa, y ésta es la gran diferencia ya que brasileros toman con yerba sin estacionar, observándose con color verde más colorido y también es cebado en porongo.

Algunos le dieron en nuestro país ciertos significados de cómo se presenta el mate cebado, por ejemplo, el Mate amargo: simboliza fuerza, valor y vida, Dulce: (Y espumoso) amistad, cariño, Lavado: Desprecio, Corto: quiero verte más seguido y Frío: desprecio. Asimismo hay algunos términos como el No te vayas rengo o Mate largo.

Y nada mejor que cerrar esta historia con un fragmento de Mi viejo mate galleta de José Larralde: “En tu pancita verdosa cuántos paisajes miré, cuántos versos hilvané, mientras gozaba tu amargo, cuántas veces te hice largo y vos sabías por qué…”

Por Max Carreras

 

 

 

Escrito por Redaccion

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