Juicio a Los Monos: “Ellos mataron a medio Rosario”

Policiales

“Juro decir la verdad”, dijo con la mano derecha en alto cuando se acercó al micrófono. Minutos después lanzó una de las frases que más retumbaron en el tribunal rosarino donde se juzga a la banda narco Los Monos: “Ellos mataron a medio Rosario”.

Su rostro era desconocido hasta que cruzó la puerta del recinto ni bien el juez autorizó su ingreso. Su aparición le puso cara y cuerpo a un nombre clave en el rompecabezas que se intenta armar sobre la vida delictiva de Los Monos. Con gesto adusto y una mirada penetrante, en su breve caminata hasta la silla de los testigos fijó sus ojos en los abogados defensores y no dudó en buscar a los líderes de la banda narco en el fondo de la sala.

Luis Paz es el padre de Martín “El Fantasma” Paz, cuyo crimen a mediados de 2012 inició la causa por la que 25 integrantes de Los Monos (13 de ellos policías) están siendo juzgados por estos días en Rosario. Su hijo era prestamista de la banda narco, uno de los encargados de lavar el dinero, según se desprende del expediente. Y su hija, la última novia de Claudio “El Pájaro” Cantero, la voz de mando del clan, asesinado en 2013. “Nunca aprobé esa relación”, aclaró sobre esa relación.

Para la Justicia, Paz es uno de los tantos testigos que pueden echar luz sobre el accionar de la banda narco. Para la familia Cantero, en cambio, este manager de boxeo es un jugador de peso dentro del negocio del narcotráfico: el hombre que, por su relación de amistad con el juez Juan Carlos Vienna (instructor de la causa), direccionó la investigación hacia ellos y el instigador del homicidio de su ex yerno.

“Asesino, me vas a decir que no mandaste a matar al ‘Pájaro’. Hijo de puta”, le gritó Lorena Verdún, ex de Cantero e imputada en la causa, ni bien concluyó la declaración en la que Paz dijo que esperó cinco años para poder estar frente a un tribunal y contar su verdad.

Durante su testimonio, el padre de “El Fantasma” intentó en todo momento limpiar la memoria de de su hijo. Negó que tuviese una deuda con Los Monos de 10 millones de pesos, tal como ventiló días atrás el policía que investigó a la banda, motivo que selló su muerte. “Todos le debían plata a él. A todos les convenía muerto. Fue un complot”, repitió en varias ocasiones.

Paz contó que su hijo se dedicaba a “prestar plata, además de criar chanchos como su abuelo”, dos actividades que le generaban “importantes ingresos”. “Vendía vehículos, movía plata por todos lados. Yo le decía que la ambición le iba a jugar una mala pasada”, contó.

La relación con “todos los Canteros” se gestó en los boliches. Allí, su hijo, según el relato de Paz, conoció a “Guille” y a “Monchi”, los otros jefes de la banda. “La mitad de los crímenes de Rosario son de esta gente. Ellos han matado a medio Rosario”, afirmó.

Paz detalló que el día que lo mataron, a su hijo lo había llamado un ladero de la organización para avisarle que le iba a devolver el dinero que le había prestado. Sacó su auto de la cochera (un BMW Z4 blanco), dio la vuelta a la manzana y lo emboscaron a tiros desde una moto. “Qué necesidad de ese auto fastuoso, le dije ni bien se lo compró. Me contestó que lo usaba un tiempo y que luego se lo iba a vender a Guille. Esta gente no podían comprar un caramelo por derecha”.

 

 

Escrito por CincoDias

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