La Justicia le retiró el pasaporte a Lula por temor a una fuga

Internacionales

El ex presidente y ahora precandidato opositor Luiz Inácio Lula da Silva entregó ayer su pasaporte a la policía federal, por orden del juez que le impidió salir de Brasil hacia Etiopía a un encuentro con la Unión Africana, por temor a que se exilie en un país sin tratado de extradición con Brasil. La decisión fue tomada por un magistrado ajeno al caso Lava Jato, pero dos días después de que una cámara de apelaciones de Porto Alegre ratificara la condena por corrupción del ex mandatario y líder del opositor Partido de los Trabajadores (PT). El PT denunció una persecución y calificó como una vergüenza internacional la medida.

Horas después de haber lanzado su precandidatura presidencial, una medida cautelar del polémico juez Ricardo Leite, conocido por sus decisiones de alto impacto mediático, le prohibió a Lula cumplir el viaje que tenía previsto ayer hacia Adis Abeba, con regreso el domingo. El defensor de Lula, Cristiano Zanin Martins, entregó personalmente el documento de viaje en la Superintendencia de la Policía Federal en el barrio de Lapa de Baixo, en San Pablo. “Lula está sereno pero indignado como ciudadano, porque tuvo una restricción indebida de sus derechos”, dijo el letrado.

El abogado dijo que el juez federal Leite no tiene competencia para determinar la confiscación del pasaporte de Lula. Leite determinó que en virtud de su condena a prisión por parte del Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre del miércoles pasado, Lula puede querer escapar del país para exiliarse en una nación sin convenio de extradición con Brasil.

Lula había recibido autorización del tribunal para viajar ayer a Etiopía y participar hasta mañana de un encuentro sobre lucha contra el hambre patrocinado por la FAO, en el marco de la cumbre de la Unión Africana. “Era un evento relevante, Lula había estado ahí cinco años atrás”, explicó el abogado.

El juez Leite investiga a Lula en una causa por tráfico de influencia vinculada a la compra de 36 aviones caza para la Fuerza Aérea por parte del Ministerio de Defensa durante la gestión de su sucesora, Dilma Rousseff. El Partido de los Trabajadores (PT) calificó en un comunicado que existe una “odiosa persecución judicial” contra el ex presidente, que ahora debe buscar en los tribunales superiores una medida extraordinaria o un hábeas corpus para evitar que en pocas semanas pueda ser preso.

El juez Leite basó su decisión en el riesgo de que se fugue y pida exilio en algún país que no tenga tratados de extradición con Brasil, como lo es Etiopía, donde se iba a realizar un evento con el Instituto Lula, la FAO y la Unión Africana sobre las políticas brasileñas para erradicar el hambre. “Entiendo que la propia declaración del acusado, que acusa al Poder Judicial de un golpe en su contra, milita en el sentido de que no se esquivará de un intento de fijar domicilio en otro país. Su permanencia en otro Estado sería un «supuesto» derecho de defensa ante el autoritarismo de los poderes constituidos”, dijo el juez Leite.

Lula es el favorito en las encuestas para las elecciones del 7 de octubre, pero la condena en segunda instancia puede inhabilitarlo para presentarse al pleito. El juez atendió en su fallo el pedido de dos fiscales, Anselmo Lopes y Heber Mesquita. El juez Leite también argumentó sobre “el real e inminente riesgo de detención” de Lula. El juez ya había tenido discusiones extrajudiciales con el ex presidente, cuando llegó a decretar la clausura del Instituto Lula en San Pablo, una decisión que fue revertida a las pocas horas por una cámara de apelaciones.

Escrito por CincoDias

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