El ocaso de las contraseñas: los jóvenes prefieren usar la huella dactilar

Sociedad

Las contraseñas están en ocaso: de acuerdo a una investigación de IBM, los usuarios más jóvenes de teléfonos móviles prefieren usar tecnologías biométricas, como los lectores de huellas dactilares, los escáneres faciales o de retina y el reconocimiento por voz para acceder a sus datos confidenciales y a los contenidos de sus dispositivos.

Un 75% de los “millennials”, los jóvenes entre 20 y 35 años, se siente más cómodo usando estas tecnologías frente al 58% de los mayores de 55.

A su vez, un 34% de ellos usan gestores de contraseñas para proteger su información, lo que duplica el porcentaje de personas por encima de 55 años que hace lo mismo.

Los mayores son quienes usan más los códigos más complejos para protegerse (un 49% de ellos frente al 42% de los millennials).

Los datos están en un estudio de IBM llamado “Futuro de la identidad”, al que accedió iProfesional, que recoge más de 4.000 entrevistas realizadas a personas de todo el mundo con el objetivo de saber las tendencias de seguridad que se están imponiendo.

La tendencia más clara es que las contraseñas pierden terreno en favor de estas nuevas tecnologías que usan el cuerpo de los usuarios para desbloquear móviles, aplicaciones y servicios pagos.

Llama la atención que lo más importante de este cambio de paradigma no es la comodidad si no la seguridad. Hace unos años esto no era así, pero parece que la mayor conciencia por la privacidad y los problemas de seguridad de los dispositivos actuales impactó en los usuarios.

En las aplicaciones financieras, un 70% de los usuarios prioriza la seguridad en el acceso a la comodidad, y los porcentajes siguen creciendo en redes sociales y otro tipo de servicio.

De este modo, un 67% de los encuestados se muestra cómodo usando el dedo o la cara para desbloquear su móvil, cifra que aumenta al 87% si se suman los usuarios que creen que estarán más cómodos con usar estos métodos en el futuro.

El sistema que más seguro resulta a los usuarios parece ser la huella dactilar, que suma un 44% de los encuestados. A un 55% le preocupa cómo se almacenan y qué uso se hace de sus datos biométricos una vez los registran.

Diferencias
La amenaza y la evolución de la tecnología han creado desafíos ampliamente conocidos para los métodos tradicionales de inicio de sesión que se basan en gran medida de contraseñas e información personal para autenticar las identidades en línea.

“A raíz de innumerables violaciones de datos de datos de carácter personal altamente sensibles, ya no hay ninguna duda de que la misma información que hemos usado para probar nuestras identidades en línea en el pasado se ha convertido en un secreto compartido en manos de los piratas informáticos”, dijo Limor Kessem, asesor ejecutivo de seguridad, seguridad de IBM.

“A medida que los consumidores están reconociendo la insuficiencia de las contraseñas y la colocación de una mayor prioridad a la seguridad, ha llegado el momento de adoptar métodos más avanzados que prueben la identidad en múltiples niveles y se puede adaptar en función del comportamiento y riesgo”, advirtió.

En promedio, las personas de más de 55 años usan 12 contraseñas, mientras que la generación Z, de 18 a 20 años de edad, un promedio de sólo cinco claves, lo que podría indicar una tasa de reutilización más pesada.

Los millennials son dos veces más propensos a utilizar un gestor de contraseñas (34 por ciento) que las personas mayores de 55 años (17 por ciento).

La generación del milenio también es más propensa a activar la autenticación de dos factores a raíz de una violación (32 por ciento frente al 28 por ciento de la población general).

De aquí y de allá
La encuesta encontró que la ubicación geográfica tuvo una fuerte influencia en la percepción y la familiaridad con las técnicas de autenticación emergente.

Por ejemplo, la región de Asia Pacífico es la más informada y cómoda con tácticas como la autenticación de factores múltiples y biometría.

Los EE.UU., en cambio, son los más retrasados en la conciencia y la comodidad para la mayoría de las categorías. Específicamente:

Europa tiene las prácticas de contraseñas fuertes, con un 52 por ciento de los encuestados que utilizan contraseñas complejas (frente a 46 por ciento en Asia y el 41 por ciento en los EE.UU.).

El 23 por ciento de los encuestados en los EE.UU. dijo que no están interesados en el uso de la biometría ahora o en el futuro cercano – casi el doble del promedio mundial.

Futuro
Los datos del estudio revelan que las generaciones más jóvenes están poniendo menos énfasis en la contraseña tradicional, lo que plantea un reto para las empresas que gestionan el acceso de los usuarios millennials a los datos mediante contraseñas.

A medida que el porcentaje de empleados millennials y de la Generación Z continúe creciendo en la fuerza de trabajo, las organizaciones y las empresas deberán adaptarse a la proclividad de las generaciones más jóvenes para la nueva tecnología permitiendo una mayor utilización de los dispositivos móviles como el factor de autenticación primaria y la integración de enfoques que los métodos biométricos sustitutos o fichas en lugar de contraseñas.

Escrito por CincoDias

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