Música rioplatense en el saxo de Miguel De Caro

Música, Sociedad

Luego de 8 años desde el lanzamiento de su anterior CD de estudio, Miguel De Caro presenta su 6ta producción musical “Saxo Rioplatense” (Acqua Records 2018).

Esta nueva producción, principalmente de temas originales (del propio De Caro y Fernando Lighezzolo), abreva en ritmos ciudadanos, clásicos de tango y milonga, acercándonos también a la vecina orilla con algún aire de candombe.

¿Cómo definirías tu sonido?
Busco que el sonido de este instrumento refleje lo más parecido a lo que siento. Me gusta mucho lo que escucho; pero no se si ya logré el mejor sonido posible. El sonido para los saxofonistas es parte de una búsqueda sin fin.


¿Cuánto lugar para la improvisación dejás?
La improvisación es algo que desarrollo desde hace mucho tiempo; pero no dejo, por eso, de pensar en la línea melódica del tema que interpreto. Tiene que haber equilibrio entre la improvisación y melodía del tema.

¿Cómo te definirías como saxofonista?
Es difícil definirse a uno mismo. Es tarea de quienes escuchan. Me esmero para ser el mejor, aún cuando sea una utopía porque todos estamos en el mismo camino.
¿Querés unir el jazz con el tango?
No. Toco a mi manera con mi instrumento algunos clásicos del tango que no destruyo e interpreto también temas propios, en donde la música se apoya en lo rítmico del género. No tengo otras pretensiones y ciertamente no hago jazz. Sí estudio jazz como entrenamiento de improvisación, que es lo que le aporto al género; aún a clásicos.
¿En qué momento de tu carrera musical sentiste que se te cumplió el sueño del pibe?
Me pasaron cosas maravillosas con la música, como, por ejemplo, ser ternado con mi primer disco (saxotangueando 1993) junto a Astor Piazzolla y Raúl Garello. No tengo eso que llaman “sueño del pibe”. Mi sueño era ser saxofonista, vivir de la música y eso hago. Igual, “Mañana es mejor”.

¿En dónde ancla “saxo rioplatense”?, ¿ A qué refiere?
Mucho en mí pasa por lo afrorítmico del Río de la Plata. Arriba de eso construyo lineas melódicas. Esa es la esencia de este disco. Por eso hay incluido algunos candombes.

Siempre que se piensa en la relación saxo-tango, hay que ablandar un sentido común muy arraigado, que no asocia al instrumento con el género. El saxo es del jazz, ska, reggae, pero no del tango. ¿Lo entendés así?
Comencé con este proyecto en los años 80 y en ese trayecto hasta hoy, recibí del público del tango las mejores respuestas. Como verás, no elegí el género pensando en el instrumento que toco; de hacer caso a reglas, aprendería bandoneón…Me fascinó desde siempre el saxofón y, asimismo, el tango es como mi lengua madre, e idioma de infancia. Lo que me salió más naturalmente al hacer música. 

Escrito por Redaccion

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