La sensibilidad poética de Enrique Campos en La oscuridad se los permite

Sociedad

El autor de La oscuridad se los permite, Enrique Campos, repasa en este reportaje buena parte de la actualidad de su pensamiento.

Enrique Campos es Lic. en Ciencia Política y Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, y se especializó en comunicación, producción y gestion cultural. Todas estas pertenencias e identidades fluctuantes construyen, tal vez, su obra literaria. Además, Enrique se volvió más audaz a medida que escribía en una construcción que lo conectó con el mundo.

 

¿Por qué elegiste ser escritor y en ese ámbito la poesía?

No sé si lo elegí o es algo que uno elige. Algunos tienen la vocación muy marcada desde la infancia pero no fue mi caso. Desde chico busco formas de expresarme, conectarme, para compartir; y esa búsqueda que sigue hasta hoy, me llevó, entre otras cosas, a escribir poesía. Hay algo mágico en la poesía, y misterioso que me seduce que nace de ese lugar en donde confluye lo que uno piensa con lo que siente, lo que se teme con lo que uno desea… y ese lugar, ese espacio tan poco delimitado y asimismo palpable, es lo que más me interpela de la poesía: vagar libre por ese limbo sin juzgarme mucho, ni que me juzguen.

 

¿A qué edad escribiste el primer poema?, ¿Cuál es tu poema/poeta preferido? 

Lo primero que escribí más o menos identificable como poema debe haber sido muy de niño, en la primaria. Era muy introspectivo, tímido, y metido en mi propio mundo interior que me servía de refugio ante el peligro inminente del mundo exterior. Y ahí pude darme la libertad de no tener que ser literal y coherente con lo cotidiano y concreto. Y esa libertad, e inocencia, me llevó a la poesía. Después, la educación formal me sacó de las orejas de ahí y debo recién permitirme esa abstracción en la rebeldía adolescente.

Poemas favoritos no tengo. Me quedo mucho con frases más que poemas enteros que obviamente, tienen alguna relevancia en ese momento porque repercuten en algo que me pasa, pero cambian constantemente.

Y sobre poetas preferidos, me quedo con todos los malditos, románticos, quienes escriben con la sangre de sus tripas y sentís el olor en la tinta. Con todos esos. Y conmigo mismo, por supuesto. Nombraría un par, pero prefiero guardarlos como mi propio tesoro. Está buenísimo encontrar tus propios poetas preferidos y celarlos como si fuesen tus novios.

 

¿En qué estilo de escritura inscribirías a tu obra?

Soy más instintivo al escribir y prefiero dejar a quienes sepan más que me cataloguen donde les parezca que corresponda.

Sí me identifico, aunque más que nada por propio interés, con algo del surrealismo y el decadentismo, desde poetas malditos del siglo XIX hasta los Beats. Creo y dijeron que en realidad soy más barroco y romántico que ellos, pero pasa mucho al igual que en la vida misma, que uno se identifique por afinidad y aspiración con algo con lo que quizás al hacer, uno no termina siendo tan parecido.

 

La oscuridad se los permite..¿Por qué este título y cuál es la propuesta de tu libro?

En este caso, el título es el último verso del libro. Hasta ahora publicaba libros con títulos sacados de versos del libro justo anterior. No me gustaba ponerle a un libro un verso del mismo libro. Era redundante. Y muchas veces el título de un libro de poesía, pensándolo como clave donde leer todo el libro o una suerte de hilo conductor, no es algo que uno tiene tan claro mientras lo hace. Por lo que me metía en mi libro inmediatamente anterior y encontraba la frase para ordenar y nombrar el siguiente y así. Esto por supuesto es un capricho mío, o manera muy personal de ordenar lo que hago.

Pero ahora, con este libro, fue necesario romper con esa mini tradición medio ridícula. No tengo muy en claro por qué. Es claramente un libro que habla de la soledad, como probablemente lo hagan de una manera u otra, todos mis libros, por no decir, todos lo que hago. Hay algo de la oscuridad que me seduce mucho, y tiene que ver con eso que decía al principio del misterio, lo oculto. Buscaba exorcizar algunas cuestiones con este libro, y necesitaba que, a falta de luz, la propia oscuridad me lo permita. Y aún espero que lo haga.

 

¿Qué nos podés contar sobre la próxima presentación del libro?

La presentación del libro es el miércoles 26 de septiembre a las 19 en La Internacional Argentina. En Padilla 865. Es muy especial porque nunca presenté ninguno de mis libros anteriores. Había algo en la vivencia de escribir y publicar de lo que no me hacía cargo. Era como si tirara botellas al mar como si nadie me viera, esperando quizás que alguien las encuentre y no me burle por la calle, o algo así, no sé. Pero ahora, con más aplomo, y edad, quise ponerle más el cuerpo a las cosas que hago; los medios que elijo para crear y expresarme. Y presentarlo es un paso en esa dirección. La presentación en sí estará a cargo de Nicolás Moguilevsky, que escribió la contratapa, y diré algunas palabras de agradecimiento, o leeré algo, no sé bien todavía. Pero será más que nada algo descontracturado para pasarla bien, tomar vino y conocer gente amable en todo sentido posible.

Sos licenciado en Ciencia Política, especialista en comunicación y gestión cultural. Fuiste productor y conductor. Sos también cantante. ¿Qué podés decir acerca de la convivencia de estas múltiples disciplinas, actividades e intereses en vos?, ¿Se complementan?, ¿Son paralelas?

Hoy creo que se complementan. Me costó muchísimo. Siempre tuve la presión de que debía elegir entre mis intereses, priorizar, etc.. Y con el paso del tiempo, me di dando cuenta que es posible, y en particular, necesito hacer varias cosas a la vez. Quizás en el corto plazo el crecimiento y maduración de cada actividad sea más lento, pero a la larga encuentro un camino por donde todas esas aristas se retroalimentan y nutren mutuamente. Especialmente la parte artística. Canto de una determinada manera porque estudié canto, pero también teatro; y entiendo una letra porque me gustó siempre leer e interesó aprender a escribir, y eso me pone en un lugar distinto, para actuar, cantar, y así. Suena básico, y quizás medio obvio, pero ese espiral es hoy la columna vertebral en donde se apoya aquella búsqueda de la que hablaba al principio, esa necesidad de comunicarme, conectarme, y básicamente, sentirme menos solo.

 

¿Qué se viene después de la presentación del libro?

Ahora, ensayo para grabar mi primer disco con mi banda de tango: estamos muy a full con eso. La idea es terminarlo este año y lanzarlo a principios del año próximo. En paralelo, termino de corregir un libro de poemas y trabajo sobre otro de poemas también, pero más en clave diario sobre un viaje que hice el año pasado. Espero terminar de corregirlos antes de fin de año y que salgan el año que viene. También, armo muy lentamente una novelita gay corta semi autobiográfica, que espero terminar el año que viene y sacarla el siguiente. El proceso es súper distinto a escribir poesía, por lo que voy muy, muy, muy despacio, pero me divierto. Y finalmente, estoy con dos proyectos de teatro dando vueltas, que calculo se encaminarán hacia fin de año. Cruzo los dedos. 😉

 

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Escrito por Redaccion

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