Por qué celebramos el día del canillita

Sociedad

@maxim_carreras

Ayer se celebró el Día del Canillita en la República Argentina, por eso los puestos de diarios y revista estuvieron cerrados, el canillita es sinónimo del paisaje de barrio, es la consulta permanente, aquél que te indica por dónde ir y cómo llegar, está ahí en una esquina con frío, calor, lluvia y sol, trabajando 360 de los 365 días del año.
La fecha conmemorativa comenzó a celebrarse en 1947, siendo el Presidente Juan Domingo Perón quién instituyera la fecha en el calendario, para que los vendedores de diarios tuvieran su merecido día de descanso.
Pero, ¿por qué se los conoce como canillitas? Cuenta la historia que este apodo se lo deben a Florencio Sánchez escritor de la obra literaria Canillita libro que tiene como protagonista a un que vendía diarios para ayudar a su padre, el protagonista usaba pantalones que tenía desde niño y con el correr del tiempo le fueron quedando cortos y dejaba ver sus canillitas mientras vendía los diarios en la calle.
Hay que remontarse al 1° de enero de 1898, allí se dice que fue la primera vez que en Argentina se escuchó vociferar Compre La República, La República, a medio peso”, gritaban, para asombro de los transeúntes. La República, que había aparecido ese día, era dirigido por Manuel Bilbao, quien ideó esa forma de venta directa. Hasta ese momento, los periódicos se repartían por suscripción a través del correo. La venta ambulante era un buen negocio para la empresa -el chico cobraba menos que el correo- y para el lector: recibiría el diario en el acto y más barato.
Florencio Sánchez, el autor de la obra de teatro nació en Montevideo, Uruguay, el 17 de enero de 1875 y falleció en Milán, Italia, el 7 de noviembre de 1910, en su homenaje, se conmemora el Día del Canillita.
Música de la Obra:
Soy Canillita, gran personaje, con poca guita y muy mal traje; sigo travieso, desfachatado, chusco y travieso, gran descarado; soy embustero, soy vivaracho, y aunque cuentero no mal muchacho.
Son mis amigos Pulga y Gorrita, Panchito Pugos, Chumbo y Bolita y con ellos y otros varios mañana y tarde pregonando los diarios cruzo la calle y en cafés y bares le encajo a los marchantes diarios a mares.

Me tienen gran estrilo los naranjeros pues en cuanto los filo los caloteo; y a los botones les doy yo más trabajo que los ladrones.

A mí no hay quien me corra yo le garanto. Deshago una camorra con tres sopapos y al más manate le dejo las narices como un tomate.

Muy mal considerado por mucha gente soy bueno, soy honrado no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario.

Escrito por CincoDias

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